El
nombre de Curubanda nace de una antigua leyenda indígena.
En tiempos antiguos, hubo dos tribus rivales que habitan en
las laderas del volcán. El jefe de la tribu “Curubande”
tenía una niña llamada “Curubanda”,
aprendió a curar con los secretos medicinales del lodo
volcánico, las aguas termales y las plantas del lugar.
Curubanda se enamoró de Mixoaca, el hijo del jefe de
la tribu rival, provocando la ira del padre de éste,
quien lo mandó asesinar y arrojar su cuerpo a la profundidad
del cráter del volcán. Curubanda embarazada en
ese momento y fruto de ese amor prohibido, huyó enloquecida
a la cima del volcán. Cuando su hijo nació lo
lanzó al cráter para que se reuniera con su padre
y luego ella desapareció en la inmensidad del bosque.
Durante muchos años la gente llegó a viajar largas
distancias en busca de los poderes curativos de la entonces
anciana Curubanda, por el camino cuando alguien preguntaba a
donde se dirigían, la respuesta era siempre la misma,
donde la vieja del Rincón.