En 1930 don Baltazar Brizuela tenía una pequeña finca ubicada en Quebrada Grande. Don Baltazar y su familia se dedicaban a la agricultura y ganadería.
También producían en la finca un queso que era muy gustado y cotizado por los locales.
Los quesos se prensaban en unos grandes moldes de madera que diseñó don Baltazar y que aun lucen como testigos de ese pasado.
Dichos moldes no eran hechos con clavos sino que las piezas de madera se unían con otro trozo de madera en forma circular
Los quesos se vendían en Quebrada Grande o en Liberia. A veces, era preferible hacer un trueque entre vecinos, lo cual era muy típico en esos tiempos. Por ejemplo; Don Baltazar daba el queso a otro productor amigo y a cambio obtenía granos, azúcar u otro producto.
En los años 1980 la ganadería pierde valor y muchos pobladores finqueros asustados de la mala situación económica que se les vino, se dedicaron a vender las tierras. Con mucha visión, don Baltazar va comprando las tierras que los vecinos van vendiendo.
Don Baltazar y su familia se deciden a formar una gran área protegida en la finca además de sus actividades ganaderas y agrícolas. Parques Nacionales ve con buenos ojos esta iniciativa ya que las tierras de la Finca Nueva Zelandia ayudan en la creación del Corredor Biológico llamado Rincón Cacao.
En el año 2000 es cuando la familia Brizuela decide incursionar en el campo del turismo para diversificar la producción y abren el albergue Curubanda. En el año 2002 se empieza a trabajar en turismo ecológico con una agencia española que aun operan junto con Curubanda. En la actualidad Curubanda tiene 4 habitaciones con sus baños privados. Área de restaurante y recepción.
Desde Curubanda se pueden visitar los volcanes Cacao, Rincón de la vieja y un tour al pueblo.